domingo, 28 de marzo de 2010

ABERRACIONES POST-CATASTROFES.-

Por: PEDRO DIAZ ROJAS
La Serena: 18 de marzo de 2010

"El último terremoto y posterior maremoto han dejado al desnudo, por una parte, la fragilidad abismática de nuestro sistema de conectividad, y por otra, la indolencia de las grandes empresas o instituciones para no perdonar los cobros de todo aquello que dejó de funcionar y de lo que quedó botado y destrozado."

En más de una ocasión se ha escuchado y leído que somos los "tigres de América",lo que no pasa de ser una frase con tinte propagandístico pronunciada por un comentarista deportivo, de un personero del gobierno de turno o de algún dueño de una megaempresa que sólo anhela expandir sus negocios más allá de las fronteras.

Todo Chile se ha informado desde el 27 de Febrero acerca de la gran debilidad que presentamos como país al carecer de un sistema de comunicaciones moderno lo que nos impidió conectarnos con nuestros hijos, padres, nietos, familiares en general y amigos. Lo mismo acontece con la conectividad eléctrica que lleva a negro (black-out) a los 16 millones de habitantes con la secuela de angustia y terror que nos envuelve durante las horas de total oscuridad, en especial a niños y ancianos.

Pero los dramas no terminan una vez que se reponen los servicios básicos y las comunicaciones, pues a continuación se dejan caer las alzas desmedidas de pasajes, arriendos, comestibles, combustibles, y los cobros (sin perdón) de contribuciones, dividendos, cuotas bancarias por lo que yace destrozado, y que con tanto sacrificio fue adquirido por gente pobre y de clase media de nuestro Chile. Como si fuera poco, en los primeros días post-catástrofe, algunos comerciantes escondieron los artículos de primera necesidad (como lo vivido el año 73) para justificar cobros desmesurados a la población.

Además, nos quedó claro que no sólo estas aberraciones saltan a la luz: también hemos ido conociendo el comportamiento de las empresas constructoras(no todas),que con el fin de abaratar costos en las construcciones de casas y edificios de departamentos emplearon mezclas deficientes y fierros con diámetros disminuidos para tener mayores ganancias a costa del peligro de las vidas de sus clientes, a los cuales tampoco les devuelven los dineros pagados.¿Se dará esto en otros países?

Avanzando en el ámbito de las aberraciones que han salido a la luz, hemos ido asimilando lo que acontece con las construcciones costeras(las tenemos cerca nuestro),las que fueron apareciendo con inusitada rapidez, motivando a los potenciales clientes con la belleza del paisaje marino, pero, sin las vías de escape necesarias hacia sectores más altos, tanto de La Serena como de Coquimbo(ahora último el alcalde del puerto establece un convenio con un propietario de una parcela para que sea ocupado como vía de escape en casos extremos, lo que no puede durar más de 35 minutos).Digamos también, que no basta con tener 10 o 100 alarmas o sirenas retumbando en el aire si es que no hay caminos expeditos de escape. Para construirlos ¡ahora¡,se tiene que expropiar, en la disyuntiva que los dueños de parcelas no asuman una buena acción donando una franja de 10 metros de ancho, más o menos.,lo que será agradecido eternamente por todos.

Como apreciamos, son variadas las aberraciones post-catástrofes que van quedando al desnudo, de lo que nos han informado diariamente los medios de comunicación. Decidámonos entonces, a aprender de una vez por todas.

PEDRO DÍAZ ROJAS
LA SERENA

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